jueves, 8 de octubre de 2009

Que no.


Que no te quiero cambiar, ni que me devuelvas mi dinero.

¿Acaso antes te habían dicho antes algo semejante?


Que no se trata de que seamos lo que no somos, que no se trata de que huelas a un aroma que impregne mi ropa o sepas más dulce.
Que no te pido que hagas nada, ni siquiera que dejes de hacer algo.


Te pido algo más simple, que no estarás dispuesto a darme.


Un día te das cuenta de que no va a haber humano que te entienda, si ni siquiera se han inventado las palabras que hagan posible que alguien ajeno a esto pueda sentirlo desde fuera, viendo como no me miras, y no te miro, y nos miramos.


AMÉN, que no amen.

1 comentario:

Feer dijo...

¿Eso es que todo seguirá igual?
Esque en ocasiones tu poder metafórica es tan complejo ^^
Un muuá